Ejercicios para reducir caderas

Los ejercicios que se utilizan para reducir el tamaño de las caderas incluyen estocadas y sentadillas. Para tratar de reducir las caderas no se puede bajar de peso específica, milagrosa y exclusivamente de esa zona, esto no funciona así. Sin embargo, hay ciertos ejercicios que pueden tonificar, fortalecer y apretar los músculos de las caderas. El volumen muscular requiere menos espacio que la grasa, por lo que ganarás músculo mientras que pierdes grasas. Esto contribuirá a unas caderas más delgadas y unas tallas menos. Si combinas los ejercicios de las caderas con un programa de entrenamiento de fuerza regular, cardio y una dieta saludable, el camino hasta el resultado final se hará más corto.

Ejercicios para reducir caderas

Estocadas

Haciendo estocadas (echar una pierna hacia delante, doblar las dos rodillas con las espalda recta) trabajas todos los músculos que forman las caderas, ya que trabajas los glúteos, los isquiotibiales y los músculos abductores, que se encuentran en el exterior de las caderas.

Estando derecho, ajusta los pies a la anchura de las caderas y flexiona ligeramente las rodillas. Deja que tus brazos cuelguen uno a casa lado, aprieta los músculos abdominales y da un paso con el pie derecho hacia adelante (unos 60 cm). Coloca la rodilla derecha sobre su correspondiente tobillo y levanta el metatarso del pie izquierdo. Baja la rodilla izquierda hacia el suelo, doblando ambas rodillas como al caer lentamente al suelo. Para antes de que tu rodilla izquierda entre en contacto con el suelo, empuja hacia arriba con la ayuda de tu talón derecho y vuelve a ponerte de pie. Da un paso con el pie izquierdo, hasta que quede a unos 60 cm por delante de tu pie derecho, y haz una estocada en ese lado. Continúa alternando hasta que completes todas las repeticiones.

Sentadillas en plié

Las sentadillas en plié desafían los glúteos y los muslos internos. Este ejercicio tonifica y tensa los músculos de la cadera. Párate con tus pies separados unos 5 cm más distanciados que la anchura de tus hombros y gira los dedos del pie hacia fuera unos 45 grados. Aprieta tus músculos abdominales, ponte de pie y mete el culo hacia adentro. Comprueba que las rodillas y los tobillos se alinean entre sí. El mantenimiento de esta alineación durante todo el ejercicio previene la tensión o lesión de rodilla durante la sentadilla. Baja tus glúteos hacia el suelo, deteniéndote cuando la parte posterior de las piernas sean paralelas al suelo.

En la posición baja, empuja hacia arriba a través de los talones y levanta las caderas unos 5 cm. Baja y completa unos segundos más. Por último, empuja hacia arriba a través de los talones para ponerte de pie y vuelve a repetir el ejercicio hasta completar la cantidad deseada de repeticiones.

Elevaciones de piernas

Elevar las piernas puede ofrecerte una doble ventaja: fortaleces y tonificas las caderas mientras que fortaleces el abdomen y la espalda baja. Acuéstate en posición supina sobre una colchoneta, flexiona las rodillas y coloca los pies juntos a unos 12 cm de tus glúteos. Sin espacio entre las piernas. Empuja hacia arriba a través de los talones, levanta tus caderas del suelo, deteniéndote cuando formes una línea recta con las rodillas y los hombros. Levanta tu pie derecho del suelo y extiende la pierna. Con las rodillas alineadas durante todo el ejercicio trabaja las caderas y los músculos de la espalda baja. Mantén esta posición durante 30 segundos, baja la pierna derecha al suelo y haz lo mismo con la pierna opuesta.