Ejercicios para relajar la mandíbula

Los ejercicios para relajar los músculos de la mandíbula son ejercicios específicos que pueden ayudar a relajarlos. Los músculos de la mandíbula tensos ocurren por muchas razones. Algunas personas inconscientemente aprietan sus maxilares en momentos de estrés o tensión, mientras que otras sufren de enfermedades conocidas como trastornos de la ATM, trastornos de la articulación temporomandibular. Los trastornos de la ATM se producen principalmente debido a rechinar los dientes, apretar la mandíbula, lesión en la mandíbula y la artritis. Hay ciertos ejercicios que pueden ayudar a aliviar algunos de los síntomas al relajar los músculos de la mandíbula.

Ejercicios para relajar la mandíbula

Relajación progresiva de la mandíbula

El ejercicio de relajación progresiva ayuda a aliviar la sobrecontracción de los músculos de la mandíbula. Aprieta la mandíbula con tanta fuerza como te sea posible durante unos segundos y luego permite que tu mandíbula se caiga abierta. Presiona con tu mano debajo de la barbilla para proporcionar una resistencia suave al abrir la mandíbula, luego relaja la mandíbula de nuevo. A continuación, mueve la mandíbula hacia la derecha, y luego relájala. Mueve tu mandíbula a la izquierda, y luego relájala. Por último, aprieta la mandíbula con tanta fuerza como te sea posible, y luego relaja los músculos de la mandíbula por completo.

Estiramiento de mandíbula

Este ejercicio ayuda a estirar completamente los músculos de la masticación, los músculos de tu mandíbula responsables de masticar y moler. Masajea los músculos de la mandíbula con los dedos usando pequeños movimientos circulares. A continuación, abre la boca lo más que puedas, sin dolor ni malestar. Mantén este estiramiento durante 10 segundos, luego suelta y relaja la mandíbula. Realiza 10 repeticiones.

Los siguientes estiramientos de mandíbula se dividen en dos categorías: de abertura máxima y de tramos laterales. Ambos conjuntos de ejercicios liberan tensión de los músculos de la mandíbula y ayudan a entrenar la mandíbula para que vuelva y se mantenga en su posición natural. Siéntate cómodamente y abre la boca tan ancha como estés cómodo. Presiona suavemente la mano o el puño contra la parte delantera de la mandíbula para aumentar el estiramiento. Mantén esta posición durante un máximo de 30 segundos y si sientes dolor, para. Desliza la mandíbula hacia la izquierda y presiona suavemente contra el lado derecho de la mandíbula con la mano o el puño. Mantén esta posición durante un máximo de 30 segundos y si sientes dolor, para. Desliza la mandíbula hacia la izquierda, mantén la presión durante 30 segundos y relaja. Repite cada ejercicio cuatro veces.

Ejercicio de visualización

Esto ayuda a relajar la mandíbula, los hombros y los músculos faciales. Siéntate en una silla cómoda y concéntrate en tu respiración. Toma una inhalación lenta y profunda por la nariz y exhala por la boca. Cierra la boca y presiona firmemente la lengua contra el paladar. Relaja tu lengua. Aprieta los músculos de la mandíbula con fuerza durante unos segundos, luego relájalos. Arruga la cara en una expresión que se asemeje a la expresión que pondrías al probar algo amargo. Relájate. Por último, levanta los hombros hasta las orejas, mantén esta contracción durante unos segundos, y luego relájate por completo. Siéntate durante un momento mientras te concentras en tu respiración.

Ejercicios para relajar la mandíbula y la cara

Bostezar y Suspirar

El ejercicio de bostezo-suspiro relaja la garganta, mandíbula, la cara y el cuerpo. Bosteza profundamente abriendo la boca lo más ampliamente posible. Estira los músculos de la mandíbula y aprieta los hombros y los brazos mientras inhalas. Exhala lentamente y relaja todos tus músculos completamente. Realiza este ejercicio varias veces.

Alineación postural

La mala postura, como sostener la cabeza hacia adelante, también pueden contribuir al trastorno de la ATM, según el Instituto Nicholas de Medicina Deportiva y Trauma Atlético o NISMAT. Los ejercicios que hacen que la cabeza vaya de hacia atrás a una posición neutral y dibujan los hombros en su posición natural pueden aliviar la rigidez y el estallido de la ATM. Para alinear tu postura, ponte de pie con la espalda y los omóplatos contra la pared. Mueve tus omóplatos para dibujar los hombros hacia atrás y hacia abajo. Mete la barbilla y tu cabeza hasta que la parte posterior de ésta, toque la pared. Mantén esta posición durante 30 segundos y relaja. Repite el ejercicio cinco veces.

El Trastorno de la articulación temporomandibular involucra dolor y rigidez en la articulación donde el hueso de la mandíbula se encuentra con el cráneo. Uno de los síntomas comunes es una sensación como clics o chasquidos al abrir o cerrar la mandíbula. En algunos casos, el trastorno de la articulación temporomandibular es causado por una lesión, pero el estrés y las anormalidades de la mandíbula y la mala postura pueden contribuir a la enfermedad. Algunos profesionales médicos pueden recomendar la cirugía y ortodoncia para corregir el problema, sin embargo, el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial recomienda el estiramiento suave y ejercicios para aumentar la relajación de la mandíbula.